Un viscosímetro cinemático es un dispositivo que mide con qué facilidad fluye un líquido cuando es arrastrado por la gravedad. El viscosímetro suele constar de un tubo de vidrio con marcas grabadas en él. Se llena el tubo con el líquido de interés y, a continuación, se observa cuán rápidamente fluye dicho líquido desde una marca hasta otra. El tiempo que tarda en hacerlo se utiliza para determinar la viscosidad. La información sobre la viscosidad resulta útil para las empresas a fin de garantizar que sus productos son seguros y eficaces. Por ejemplo, en la industria petrolera, si el aceite presenta una viscosidad demasiado elevada (alrededor de 150 s o más), es posible que no se bombee adecuadamente por las tuberías, lo que podría generar problemas y gastos adicionales a largo plazo. Por otro lado, si la viscosidad es demasiado baja, el aceite podría no lubricar suficientemente los motores, lo que podría causar daños. Por lo tanto, el viscosímetro cinemático automático es la solución para empresas ocupadas que no quieren tener estos problemas. El control de calidad es lo más importante para garantizar que los productos sean exactos, y este probador desempeña un papel fundamental en ese proceso. Mantiene altos estándares con el fin de asegurar que los clientes reciban los mejores productos.