Los manipuladores de líquidos compactos son una gran invención, especialmente para quienes disponen de muy poco tiempo. Cuando los científicos necesitan transferir líquidos de un punto a otro, sin duda, si realizan esta tarea manualmente, pueden consumir gran parte de su tiempo. El problema se agrava aún más cuando deben hacerlo con mucha frecuencia. Si el equipo dispone de manipuladores de líquidos más pequeños, puede configurarlos sistema de manejo de líquidos para que realicen la tarea de forma automática. Así, los investigadores pueden ausentarse durante un tiempo y realizar otras funciones mientras la máquina continúa trabajando. Por ejemplo, en un laboratorio con una alta carga de trabajo, los investigadores colocarían las muestras en el manipulador y lo pondrían en marcha mientras atendían otra tarea. Esta mejora de la eficiencia laboral permite llevar a cabo más experimentos en menos tiempo.